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Asalto a la alcaldía: 20 retos pendientes de los barrios de Nervión

Quien quiera sentarse en el sillón más importante de la ciudad y quiera convencer al Distrito Nervión tendrá que atender las causas pendientes de estos barrios. Esta es nuestra lista personal (insistimos en lo de ‘personal’) de retos sin resolver en el distrito. Os invitamos a que añadáis los vuestros.

  1. A pesar de que el civismo de la ciudadanía tiene mucho que ver en ello, muchas de las quejas de los vecinos de Nervión tienen relación con la suciedad en las calles, sobre todo en algunas zonas con menor tránsito de coches (y por ello menos a la vista) como el entorno del Puente de San Bernardo.
  2. La defensa del patrimonio: los edificios levantados en los inicios históricos del distrito y levantados por los mejores arquitectos regionalistas de la ciudad han pendido de un hilo hasta ahora. En algunos casos, como las ‘villas’ de Marqués del Nervión, hemos llegado tarde. Hace falta un plan real de protección del patrimonio que, por otra parte, sea justo. No todo es digno de proteger, pero lo que sí lo sea ha de contar con la máxima seguridad.
  3. Que la Ciudad Jardín vuelva a ser un jardín. El concepto con el que Aníbal González diseñó este barrio fue el de «cada familia una casa, cada casa un jardín». Sumado a un conglomerado de zonas comunes dentro del barrio llenas de verde. Quien recupere ese verde y le de un buen mantenimiento, tendrá más puntos en el barrio más envejecido del distrito.
  4. La resurrección de San Bernardo. San Bernardo ha visto en las últimas décadas como muchos de sus vecinos emprendían un éxodo involuntario. El encarecimiento de las viviendas por su cercanía al centro y el despoblamiento de negocios en el barrio no han ayudado. Impulsar el arrabal de los toreros será un punto clave, aunque no sea fácil la labor. San Bernardo necesita volver a ser una vecindad.
  5. Algunos colegios son un horno. La climatización de algunos centros educativos sigue siendo un problema y más aún cuando los veranos cada vez comienzan antes y el sol entra directo a las aulas desde primera hora de la mañana. El movimiento ‘Escuelas de Calor’ sigue luchando para que los niños no den clase a más de 30 grados. El año pasado algunas asociaciones de padres y madres hasta tuvieron que comprar ventiladores de su bolsillo.
  6. Si bien no podemos decir que haya atascos monumentales cada día, Nervión se está convirtiendo en destino principal de muchos ciudadanos en su día a día. Las avenidas necesitan de un plan especial y de una reordenación del tráfico, al igual que solución para algunos puntos negros en los que se producen accidentes prácticamente todos los meses, como la Ronda del Tamarguillo, Luis Montoto o el cruce de Eduardo Dato con la Buhaira.
  7. Nervión es el distrito menos verde de la ciudad. No solo es el que menos zonas ajardinadas tiene de toda Sevilla, sino que su ratio está por debajo de lo que la Organización Mundial de la Salud recomienda. Eso se suma al tráfico que soporta, lo que convierte nuestros barrios en un punto rojo en el mapa de la sostenibilidad. A ello se suma la desaparición de parte de la masa arbórea con casos preocupantes como el de la calle Almutamid, en el que prácticamente todos los alcorques están vacíos.
  8. El entorno del Cash Converters de Eduardo Dato es algo a lo que nos hemos acostumbrado, un problema que lleva pendiente una década y nadie ha sabido resolver. Los trapicheos en las calles que rodean este negocio de compra de objetos de segunda mano -sin tener culpa el negocio de ello- se ha convertido en un muro inquebrantable. A ello se suma una zona de Gran Plaza en cuyo entorno los atracos se han convertido en una costumbre -el año pasado, por ejemplo, tres supermercados en dos semanas-, o los tirones y robos que se producen en calle como Ramón y Cajal o las calles interiores de Ciudad Jardín.
  9. Los okupas han vuelto a Nervión si es que alguna vez dejó de haberlos. Calles como Mariano Benlliure o el entorno de Alejandro Collantes sufren problemas de edificios okupados que los vecinos han llevado hasta la fiscalía, con enganches ilegales al sistema eléctrico incluido, por no hablar del caso más emblemático y longevo: el Edificio Pinillos del barrio de San Roque, una patata caliente que a todos los regidores les ha quemado en las manos.
  10. El futuro de Artillería es algo que debe definirse con valentía y con amplitud de miras. Más allá del Centro Magallanes, que ocuparía menos de la mitad del edificio, el resto ha de ser un espacio que traiga movimiento y vida al barrio de San Bernardo y que lo llene de actividad sin una saturación que destroce su esencia. El proyecto no solo debe ser ambicioso, sino que debe ser único para el edificio más colosal del distrito y la punta de lanza del patrimonio industrial de la ciudad. Sobre todo en un distrito donde los espacios para la cultura no abundan, a pesar de que el alto número de familias que lo pueblan.
  11. Muchas aceras están invadidas por los veladores. Desde hace años vemos como, con la aparición del carril bici, la instalación de veladores por parte de negocios de restauración ha hecho que los peatones en algunas zonas no tengan por dónde pasar, o tengan que pasar pegados a los negocios sorteando camareros. Hay que vigilar los límites de la instalación de veladores y hacer un reparto ecuánime del espacio del acerado, que siempre perteneció al peatón.
  12. Los barrios pequeños, como La Calzada, La Florida o San Roque, parecen no estar nunca presentes para el calendario de actividades municipales. Son barrios que están perdiendo el alma de calle que un día tuvieron. Si no fuera por las hermandades que organizan actividades en las que el barrio tiene un momento de alivio y ocio, solo serían conjuntos de bloques de pisos. Las actividades a nivel ciudad tienen que ir a los barrios más pequeños y no quedarse siempre en los Jardines de la Buhaira, el Prado o los auditorios de los centros cívicos.
  13. Hablábamos de la escasez de parques, pero también hay que hablar del mantenimiento de los pocos que tenemos. En los últimos años no solo han sido las cucarachas, sino también las pulgas e incluso las ratas, que hemos visto corretear por nuestras calles. El correcto mantenimiento de las zonas verdes en las que juegan nuestros niños es más que una prioridad.
  14. El Puente de San Bernardo es más que un emblema, es un monumento que guarda un pasado de la ciudad que ya no existe. En los últimos días hemos visto como incluso tiene boquetes que dejan ver su interior hueco. A ello se suma el Mercado de la Puerta de la Carne, proyecto que se ha retrasado más de lo que todos hubieran querido, y que sigue siendo un fantasma con un edificio medieval en sus entrañas como el Matadero de los Reyes Católicos. Es urgente que el proyecto entronque bien con el barrio, pero también poner en valor las ruinas y cuidarlas con una correcta musealización. Otro caso de abandono es el bulevar del Tamarguillo, una zona altamente degradada en la que las litronas son parte de la decoración.
  15. Aunque parece que a veces se olvida el tema, los gorrillas siguen siendo una preocupación del distrito. Un problema que se vuelve enorme en los días de partido en el Sánchez Pizjuán. A lo que se suma la saturación de coches aparcados, muchos de ellos en lugares en los que no se puede aparcar y comprometen la seguridad de la circulación. ¿Quién tiene la fórmula para solucionarlo?
  16. La movilidad en campaña parece centrarse solo en el debate de «tranvía o metro», pero va mucho más allá. A pesar de que hay conexión con el centro por distintas vías, hay otras zonas fundamentales que apenas tienen conexión. Hay que mejorar la conexión, al menos en autobús, con Bellavista y Los Bermejales, potenciar el tránsito hacia el Campus de Reina Mercedes, mejorar la conexión con Plaza de Armas o disminuir el tiempo de espera para líneas fundamentales como la 5 o 32.
  17. El botellón siempre se ha sentido cómodo en Nervión, y lo sigue estando. En los últimos meses hemos visto un repunte preocupante en algunas zonas del distrito, como las calles interiores del barrio de San Bernardo, los alrededores del Instituto Murillo, los Jardines de la Buhaira o la propia Ramón y Cajal. Si no hay suficientes policías para vigilar el cumplimiento de la ley -algo que todos los alcaldes y candidatos destacan, y con razón-, habrá que buscar soluciones para darle alternativas a los jóvenes. Una juventud abstemia o moderada en el consumo de alcohol parece una quimera, por ello hay que proponer soluciones creativas y sugerentes para que el ocio no sea «beber por beber».
  18. ¿Dónde están los aparcamientos de Nervión? Si no fuera por los párkings del Nervión Plaza, Los Arcos o El Corte Inglés, podríamos decir que Nervión no tiene prácticamente párkings subterráneos. ¿Cómo pueden arterias como Menéndez Pelayo o Luis Montoto no tener una bolsa de aparcamientos? Se ha dotado como solución al problema habilitar solares como el de Campamento para aparcamiento en superficie. Pero esta debería ser una solución temporal y no definitiva: o recuerden el mercado que nació como provisional de Las Palmeritas, que con el olvido de los años ahora nadie cuestiona que sea el definitivo.
  19. Y hablando de comercio, al igual que otras zonas de la ciudad como el centro o Triana tienen sus planes especiales dirigidos a asociaciones de comerciantes y un apoyo visible de los que dirigen la ciudad, el distrito comercial de Sevilla, que es Nervión, no tiene medidas que apoyen y potencien no solo sus plazas de abastos, sino también todos esos pequeños negocios que luchan cada día por no tener que echar el cierre. Hacen falta medidas concretas para unir a estos comercios y configurarlos como «centros comerciales abiertos» que la ciudadanía sienta como suyos.
  20. Y por último, una cuestión compleja. ¿Es una locura pensar que haya zonas de Nervión que sean solo para el peatón? En su último informe a nivel nacional, Greenpeace llama al consistorio a realizar actuaciones en forma de peatonalización no solo en las zonas históricas, sino también en los barrios, con el objetivo de convertirse no solo en una ciudad sostenible, sino saludable. Miramos a la reurbanización de la Avenida del Greco, que ha perdido buena parte del espacio para el coche en beneficios del peatón y del jardín. ¿Sería impensable hacer eso, por ejemplo, en Marqués de Pickman, y revitalizar esa calle y sus comercios como sucedió en su día con Asunción o San Jacinto? ¿Puede comérsele espacio al coche en Eduardo Dato o Luis Montoto y ensanchar las aceras y crear plazas con jardines y fuentes? Si se pudo en la Avenida de la Constitución y en San Fernando, ¿por qué no aquí?

*Si queréis mandarnos vuestras propuestas, podéis dejarnos un comentario en nuestras redes sociales e intentaremos ampliar con propuestas de los lectores esta lista. ¡Gracias!

Miguel Pérez Martín

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