Actualidad

El pasado militar se cae a pedazos en Jiménez Aranda

Muchos os habréis fijado al pasar por Jiménez Aranda en una hilera de casas con las puertas tapiadas en la acera de los pares. La fachada de estas antiguas viviendas de los años 30 se cae a pedazos, llenando de cascotes la acera de la calle.

Estos edificios, casas de una planta e idénticas entre sí, pertenecen a las instalaciones del Ministerio de Defensa que ocupan prácticamente toda la manzana a excepción de algunos bloques en la zona más cercana a Eduardo Dato. Sin habitantes desde finales de los noventa, siguen esperando una nueva vida completamente vacías.

¿Qué son estas casas y cómo acabaron así?

Uno de los que residieron en estas casas mientras estaban habitadas nos cuenta su historia -aunque prefiere mantenerse en el anonimato, por lo que lo llamaremos José-. Esta persona es hijo de militar y vivió buena parte de su vida en una de estas casas. Estas viviendas solo estaban habitadas por familias de militares por formar parte del complejo de las instalaciones de Defensa, y según recuerda que ponía en una de las cancelas de hierro forjado, serían de 1937.

Según nos cuenta este vecino, las casas son mucho más de lo que parecen: la suya tenía un patio trasero en el que había una acequia y cuatro árboles de cítricos de grandes dimensiones que daban casi 200 kilos de naranjas por temporada. Sin contar el patio, José explica que su vivienda podía tener entre 300 y 400 metros cuadrados.

El problema vino a finales de los años 90, cuando un día comenzó el desalojo de estas fincas. Les llegó una notificación de que las familias de los militares debían abandonar aquellas casas. Según José: «nos decían que aquellas casas no eran militares y que no podíamos vivir en ellas, cuando los inquilinos pagábamos por ellas al Instituto de la Vivienda de las Fuerzas Armadas». En el caso de la familia de José, se marcharon de las casas de Jiménez Aranda en 1999, y cuenta que no recibieron «indemnización alguna».

Hay otro detalle. Según ABC, estas familias tuvieron que abandonar sus casas «sin que Defensa se viera obligada a compensarles por ello, como es habitual en estos casos, con otra vivienda o con una indemnización económica». La notificación para abandonar sus casas, según el diario, se hizo a través de una empresa filial del ministerio.

Fue a partir de entonces cuando el ayuntamiento incluyó estas viviendas dentro del catálogo patrimonial dotándolas de cierto nivel de protección. En su día, cuando se negociaba con Defensa que la Fábrica de Artillería pasara a manos municipales, se intentó también que desde el ministerio se arreglaran estas viviendas, pero a día de hoy la fachada de estas sigue cayéndose a pedazos. Según ABC en mayo de 2002, este tema llegó al Congreso de los Diputados, donde el Ministerio de Defensa alegó que en ese momento esas casas ya no le pertenecían, según explicaba una diputada del partido socialista que llevó al hemiciclo las preguntas sobre estas viviendas. Entonces, ¿A quién pertenecen ahora estas casas? ¿Quién sería el responsable de su mantenimiento?

Los cascotes se acumulan poco a poco en la acera de Jiménez Aranda (como puede verse en la foto) y en el PGOU la Gerencia de Urbanismo califica el estado de estas fincas como que «presentan patologías externas». Mientras, tras sus puertas tapiadas y algunas de sus ventanas de las que asoman las hierbas que han brotado con la humedad, solo habita el silencio.

M.P.M.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
X
/* ]]> */