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Fallece de manera cruel “el Keito”, querido vecino de Nervión

Divino-Redentor-Manuel-CasanaConocido aparcacoches en los aledaños del Ramón Sánchez-Pizjuán, “el Keito” perdió la vida en septiembre. Semanas antes había sido noticia por defender a una mujer que estaba siendo agredida en plena calle. Su buena obra fue alabada a nivel nacional pero, con más ánimo, por los nervionenses que lo trataban a diario.

Antonio Morilla era su nombre y solía moverse por la esquina de Divino Redentor con Manuel Casana. Sufrió el drama de las drogas. Según apunta un vecino: “consumía pero nunca vendió”. Además añade: “vivía con su madre Lola y su tía, muy queridas en la Parroquia de la Concepción, hasta que fallecieron. Tenía su casa en la Avenida de Andalucía con sus hermanos”.

Según informan los compañeros del Diario de Sevilla, el final de nuestro protagonista llegó de una forma cruenta e inmisericorde en el sevillano barrio de Los Pajaritos, concretamente en el edificio del antiguo bar Los Gallos, actualmente refugio de indigentes y drogodependientes. Al parecer, una toxicómana conocida de la zona y vinculada al “Keito” se sintió estafada por él, al haberle solicitado una serie de benzodiacepinas con las que la presunta asesina no quedó satisfecha. De esta manera, la mujer anteriormente citada, llamada María Elena, se vengó presuntamente con un macabro plan.

Esta hipótesis sostiene que la supuesta asesina se aprovechó de la confianza de la víctima para amarrarlo a una silla y practicar con él infinidad de torturas, incluso valiéndose de utensilios como tijeras, cizalla, jeringuilla, martillo, alicates o cuchillo jamonero. Una vez inmovilizado el torturado, María Elena le habría amputado un dedo del pie, clavado varias veces las tijeras en el pecho, inyectado aire por vía intravenosa y apuñalado en el cuello. Además, le habría obligado a consumir Haloperidol (medicamento utilizado para trastornos mentales como esquizofrenia), así como introducido en la boca botes de agua oxigenada y Betadine.

La causa de la muerte, según dispone la autopsia, fue asfixia, ya que la presunta asesina intentó también estrangular varias veces a su víctima y terminaría pisándole el cuello hasta que falleció. Conviviría con el cadáver envuelto en mantas tres días hasta que decidió quemarlo, lo que provocó un incendio en el edificio que alertó a los residentes de la zona. María Elena fue detenida la semana pasada y ya está en prisión preventiva, junto a un compañero al que confesó el crimen, al que se le acusa de encubrir el presunto delito.

R.N.

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