Actualidad Tribuna abierta

La apoteosis de Naranjito

Naranjas en NerviónA los de Parques y Jardines este año con las naranjas en las calles de alrededor de mi casa les ha pasado lo que a mí algún año con el belén, que un poco más y me llega montado a Carnaval y casi a las torrijas. En mi calle por fin he visto hoy el cartel de que comenzaba la recogida. Comenzaba. Cuando hace un mes y medio ya estaban sin naranjas los árboles de algunas zonas de Triana, por ejemplo.

Qué no digo yo que Parques y Jardines no tenga cosas que hacer –aunque claramente no limpiar los parterres de Artillería, en los que hay que abrirse paso con machete-, pero que está florecido el azahar y siguen ahí las naranjas durmiendo el sueño de los justos. A ver, soy consciente de que no es un drama absoluto, que lo que me llevará a sentir lástima será ver cómo al coger las naranjas nos quedamos sin azahar… pero que ya era hora.

Lo que sí me inquieta es ver a Pedro –nombre inventado pero personaje real-, un hombre de unos 80 años que va con andador por el barrio. Sale todas las mañanas y su paseo consiste en darle la vuelta a la manzana desde Santa María Mazzarello a Villegas y Marmolejo para seguir por Fernández de Ribera y Espinosa y Cárcel. De vez en cuando se sienta en su andador, porque no puede seguir y necesita una paradita, pero no desiste. Todas las mañanas ese buen hombre sigue su camino, y lo tengo que ver cómo pasa por encima de una masa de naranjas aplastadas con las que me he resbalado yo alguna vez. Qué no podría pasarle a él… Por cosas así es por lo que lo de las naranjas no es un drama del primer mundo, sino una cuestión de hacer bien su trabajo de cara a los ciudadanos.

Por eso no entiendo que Parques y Jardines no haya agendado esta recogida de una manera más eficaz con las empresas adjudicatarias. Porque hay un trecho bastante gordo entre la nota de prensa diaria de Zoido con los datos de la poda y de la recogida de naranjas y esta recogida a fuego lento. No sé qué motivos podrán darme, a lo mejor es por aquello de no afectar al tráfico. Pues lo siento por el tráfico, pero el último alcalde socialista de la ciudad llevaba como lema lo de ‘la ciudad de las personas’, no la ciudad de los coches.

Cómo nos estamos recreando con la contemplación de la naranja en el árbol este año. Qué amor por la naranja. Ni que gobernara Ciudadanos…

Juan González

Vecino de Nervión

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR