Actualidad

Qué pena das, Nervión

nervion-pena-1

Lo fácil sería fijarnos en las grandes obras como la Estación de Cádiz o los avances en la restauración de la Fábrica de Artillería. Pero en un paseo fijándonos en los detalles de apenas 800 metros, nos damos cuenta de que Nervión da pena. El barrio está descuidado, y esto es solo una muestra. Te lo mostramos.

Empezando por las rachas de viento que hemos sufrido en las últimas semanas, el bulevar de San Francisco Javier vio hace 10 días como se caía una palmera. Ayer había otra rota sobre el suelo del bulevar, y una vez más la medida tomada fue acordonar la zona y dejarla ahí a la espera de que alguien recoja la copa de la palmera. ¿Tardarán días y días como la última vez?

nervion-pena-2

Siguiendo hacia El Plantinar, llegamos a la Plaza del Aljarafe, y allí nos encontramos, entre la basura de los botellones de las noches pasadas que han llenado los rincones de residuos, que el parque para mayores ya no es lo que era. Alguien ha arrancado una de las máquinas de hacer ejercicio y la ha atado a la cercana valla a la espera del sueño de los justos. Proseguimos el paseo.

nervion-pena-3

Entrando por Villegas y Marmolejo nos encontramos un clásico. No hay mes en el que estos contenedores no sean pasto del fuego de algunos insconcientes. Por eso estos naranjos nunca se recuperan: están carbonizados sin ningún tipo de esperanza. Abrasados y cubiertos de una capa negra, estos naranjos no recuperarán la vida porque cuando empiezan a remontar, el fuego vuelve a masacrarlos.

nervion-pena-4

El siguiente punto es el parque Federico García Lorca. Su nivel de abandono, a pesar del estricto cierre del parque al llegar la medianoche, hace que sea el lugar favorito para muchos para beber litronas sentado en un banco. Las hay repartidas por distintos puntos del parque cada día, y para colmo están en lugares que están a menos de un metro de una papelera. ¿Por qué?

nervion-pena-5

Al salir del parque, en la acera de la calle que le da nombre al parque, los alcorques de los árboles están llenos desde hace meses de excrementos de perro que ni los dueños recogen ni Lipasam ha pasado a limpiar. Las moscas se acumulan junto al parque infantil en un recinto verde en el que ya hemos sufrido anteriormente plagas de ratas, cucarachas y hasta pulgas. ¿Qué más hace falta?

nervion-pena-6

Y para terminar, nos adentramos en el entorno del Mercado de las Palmeritas, donde las vallas que protegen los sencillos jardines deben haber dado a entender a los insensatos que son enormes papeleras. Así lucen los jardines de la trasera del centro de salud, llenos de basura que se descompone al sol.

Y para colofón, una reflexión. Sería muy fácil echarle la culpa a los servicios municipales de todo esto pero, lo cierto, es que aquí hay tanta culpa de las instituciones como de una ciudadanía incapaz de ser cívica, que destruye el lugar en el que vive en un sinsentido absoluto. Si tienes alguna foto más que sumar a estas minidenuncias, puedes enviárnoslas por redes sociales o a redaccion@nervionaldia.com.

Miguel Pérez Martín

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
X