Actualidad

Un Orgullo de fiesta

orgullo de fiesta

A pesar de que el corazón de las celebraciones de esta semana de la Diversidad Sexual se encuentra en la amplitud de la Alameda de Hércules, las grandes avenidas de la parte occidental del distrito tienen la suerte de poder vivir parte de esta fiesta que cada vez se convierte más en algo de toda la ciudad.

Quizá la única espinita de esta celebración en esta edición podemos encontrarla en la falta de consenso entre los organizadores para unificar en una sola la manifestación con la que ayer el colectivo reclamaba sus derechos. Por un lado, la celebración de carácter oficial era la que salía de los aledaños del edificio de la Diputación para entrar a la ciudad por la Puerta Osario. Mientras, el llamado Orgullo Crítico, que no se sentía identificado con la manifestación que salía de la Diputación, partía desde el Parlamento de Andalucía para alcanzar los Jardines del Valle. Aún así, es sano poder tener diferentes criterios y visiones, y poder manifestarlos libremente.

Un detalle especial había también en una de las carrozas del cortejo que partió de la Diputación, ya que un grupo de refugiados que en sus países habían sido perseguidos por su orientación sexual, pudieron desfilar con total libertad por nuestras calles sin el terror que les ha acompañado hasta ahora.

El desfile es una fiesta, pero también es siempre una reclamación en la que se visibiliza una lucha que en este caso cumplía 40 años, una lucha por la igualdad del colectivo LGTBI en todos los aspectos de la sociedad. Por ello la pancarta encabezaba un cortejo de verdadero Orgullo. No en vano la manifestación y el cortejo de carrozas salió, simbólicamente, de un puente. El Puente de San Bernardo, que aunque tradicionalmente une dos barrios, ayer sirvió al colectivo para unir al colectivo LGTBI con el resto de la ciudad y compartir una fiesta que ayer toda Sevilla sintió como suya.

Especial mención a los cuerpos de seguridad y de atención al ciudadano que ayer se volcaron con el cortejo y con las terribles temperaturas que tuvieron que soportar. Policía y protección civil participaron activamente de la manifestación, ayudaron en todo lo posible y garantizaron la seguridad. Mientras, vivimos dos momentazos con los bomberos del Parque de San Bernardo, que desde la azotea de su hermosa sede junto al puente regaron con las mangueras de los camiones a los participantes, ayudándoles a soportar el calor de la tarde. Igual sucedió en la Puerta Osario, donde de nuevo los bomberos aguardaban al cortejo para calmarlos con una lluvia que se agradecía.

Una vez que el Orgullo llegó a la Alameda, donde se unió con los participantes del Orgullo Crítico, comenzó la fiesta con mucha música y diversión hasta altas horas de la noche.

M.P.M.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
X